jueves, 17 de marzo de 2016

La conquista del espacio vista a través del arte - Parte II (Wells y los invasores del espacio)

Fotografía de H.G. Wells en su juventud.
Después de Jules Verne, la gente tendría que esperar un par de décadas a la aparición de otro escritor genial que transportase la imaginación de sus lectores al espacio con la capacidad de asombrarles dotando a sus relatos de cierta aura de veracidad. Herbert George Wells trascendió el mero relato de aventuras para aprovechar los temas de sus obras como críticas a la sociedad, a la vez que denunciaba el peligro que los avances técnicos y científicos descontrolados podrían llegar a traer sobre la vida y costumbres de los seres humanos. Tal vez por esa razón muchos le consideran el verdadero padre de la literatura de ciencia ficción, por encima de Verne.
La guerra de los mundos
La hazaña de Wells consistió en relatar con la mayor veracidad posible y con el estilo propio de su época, una posible invasión extraterrestre llevada a cabo por marcianos. Su obra más famosa: La guerra de los mundos, logró capturar la imaginación de millones de lectores de todo el mundo y aún sigue haciéndolo. Es una obra que ha perdurado no solamente en su versión escrita, sino a través de las múltiples adaptaciones cinematográficas que aún en nuestros tiempos y con diversos nombres sigue teniendo. El tema de alienígenas maléficos técnicamente muy avanzados que invaden la tierra, fue una excusa narrativa de Wells para criticar las costumbres y política expansionista del imperio británico, poniendo esta lucha de los humanos contra los maléficos y tecnológicamente más avanzados extraterrestres, como una analogía  de las diversas tribus aborígenes que percibían la superioridad armamentística de los invasores colonialistas. 
Ilustración de la novela La guerra de los mundos
La obra resultó ser tremendamente popular, convirtiéndose en un éxito de ventas instantáneo. La historia atrapó a la gente e inmediatamente empezó a surgir una especie de paranoia en torno a todo aquello que pudiese provenir del espacio exterior y la idea de que no estamos solos en el universo... hasta empezaron a aparecer personas con delirios paranoides en torno a conspiraciones alienígenas para destruir a nuestro planeta y teóricos del tema, tal y como señalara acertadamente Carl Sagan en su libro: El mundo y sus demonios, en el que intenta desmitificar muchas supersticiones del mundo contemporáneo, desde la base del pensamiento crítico y la evidencia científica. Es de verse pues, que al menos en la cultura popular, la obra de Wells resultó bastante más imperecedera e influyente que la de Verne.
Otro aspecto importante desarrollado en la obra de Wells, tenía que ver con cómo la biología podía jugar un papel importante en la adaptación o no de una especie a otro ambiente planetario. En el caso de los marcianos de Wells, el gran aliado de los seres humanos para ganar la batalla, no fueron las armas, los tanques, ni las nuevas piezas de artillería, sino los pequeños gérmenes y bacterias con los que convivimos a diario, los cuales además actúan sin pedir crédito alguno, totalmente neutrales a la contienda. El tema no es excento de interés para el ámbito científico. Hoy en día muchos científicos siguen preguntándose bajo qué condiciones podría darse la vida en otros ámbitos planetarios (exobiología), y qué implicaciones tendría la adaptación de los seres humanos a otras condiciones de vida en el espacio.
Los primeros hombres en la luna
Otra novela de Wells, de menor calado pero no menos interesante, es Los primeros hombres en la luna. En ella se cuenta la historia de dos personas que realizan un viaje a la luna utilizando una sustancia especial diseñada por un científico, para darle a una nave esférica, la posibilidad de evadir la gravedad y dirigirse al espacio para llegar a la luna. 
Imagen publicitaria de una reciente adaptación televisiva de la BBC.
En esta obra, que no cuenta con las precisiones científicas de la dupla de novelas de Verne, sí podemos encontrar un relato interesante de las dos posibles mentalidades del ser humano en la conquista espacial, representadas a través de cada uno de sus protagonistas: uno, el idealista, sólo quiere establecer contacto con los selenitas para poderse comunicar con ellos y aprender de su cultura y costumbres. El otro, tiene afanes colonialistas... le interesa el territorio descubierto para encabezar una nueva expedición al mando de un ejército de hombres que pudiese conquistar los nuevos terrenos y aprovechar sus recursos naturales, a la vez que se domina a sus habitantes. Las similitudes con otros momentos de la historia y las propias políticas del imperio británico para ese entonces, son bastante evidentes. 
La inmortal obra de Wells es bastante amplia, tocando otros tópicos tales como los viajes en el tiempo, la invisibilidad, la ingeniería genética, los experimentos biológicos y otros tantos tópicos más, ha perdurado a través de múltiples adaptaciones a otras artes y formatos, algunas de ellas bastante famosas. Para el caso de las dos obras que nos ocuparon en este post, citaremos las más célebres: 

La guerra de los mundos, de Orson Welles (radio, 1938) 
Portada de un diario publicado posteriormente a la emisión.
La más célebre de las adaptaciones, por todas las repercusiones que tuvo, fue la que hiciese Orson Welles para la radio en el año de 1938... todo un fenómeno de masas e histeria colectiva despertado por una transmisión bastante realista en donde la gente se creyó al dedillo la idea de que los alienígenas estaban realmente invadiendo New Jersey al igual que New York. El mérito de Welles fue presentar la novela de Wells como si se tratase de una transmisión de noticias en vivo, de una manera tan creíble que todos los oyentes que se habían perdido la aclaración inicial, pensaron que se trataba de una transmisión de una invasión real. Puede encontrar aquí la transmisión radiofónica subtitulada


Paradójicamente, y a pesar del repudio, la carrera de Welles fue catapultada.

Welles dejó una lección clara para la posteridad: los medios de comunicación de masas tienen poder. Para mayores detalles sobre esta apasionante historia, pueden consultar este interesante artículo.
A nivel latinoamericano, una transmisión similar, que tuvo lugar en Quito once años después de la versión de Welles, ocasionó una tragedia. Los oyentes, al sentirse burlados, decidieron emprender la quema del edificio en que funcionaban el periódico y la editorial, ocasionando pérdidas materiales y la muerte de cinco personas. Puede consultar la historia completa aquí.
El cine y la televisión
la obra de Wells ha contado también con famosas adaptaciones en los formatos cinematográfico y televisivo. He aquí una breve mención a las más populares:  

- La guerra de los mundos (1953). Producida por George Pal y dirigida por Byron Haskin, alejada de la novela en muchos aspectos, fue sin embargo muy popular.

- El día de la independencia (1996). Dirigida por Roland Emerich, fue una película muy popular en la que se cambian de contexto algunas situaciones... por ejemplo, los alienígenas en este caso son vencidos gracias a un virus informático.
- La guerra de los mundos (2005). Dirigida por Steven Spielberg, es la versión más fiel al argumento y planteamientos de Wells. Fue un éxito moderado en taquilla.

- Los primeros hombres en la luna (1964). Desarrollada justo cuando los estadounidenses daban luz verde al proyecto Apolo, esta película británica narra una particular visión de la obra de Wells. Los astonautas americanos que llegan a la luna, encuentran una bandera británica y un mensaje de solicitud de auxilio firmado en 1889 (año de la publicación de Wells)... a partir de aquí se desarrolla una muy original historia de aventuras que sigue en parte la obra de Wells y cuenta con animaciones en stop-motion del gran Ray Harryhausen.


Para la tercera parte de este post, nos adentraremos en las grandes obras de arte que se dieron justamente en medio de la cerrara espacial y la lucha por conquistar la luna entre soviéticos y estadounidenses. Los dejamos por esta vez con un documental de Discovery Chanel de la serie "Profetas de la ciencia ficción", sobre el gran Herbert George Wells. Hasta la próxima.
 

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